• El escudo roto de la ley | Verdadera Promesa
miércoles, 17 de diciembre de 2025 21:02

El 13 de junio de 2025, Israel lanzó un asalto militar a gran escala contra la República Islámica de Irán, una campaña de destrucción de doce días que sacudió la región. El régimen de Tel Aviv presentó la operación como un acto de legítima defensa preventiva, alegando la intención de destruir los programas nuclear y de misiles de Irán.

Pero, la realidad fue mucho más oscura: los ataques se dirigieron deliberadamente no solo a instalaciones militares y nucleares, sino también a infraestructuras civiles: hospitales, aeropuertos, sedes de medios de comunicación, universidades, zonas residenciales e incluso ambulancias.

Comandantes y científicos fueron asesinados. Esto no fue defensa propia. Fue una flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional humanitario y los principios que restringen el uso de la fuerza en el mundo civilizado.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no había otorgado ninguna autorización. No se había producido ningún ataque armado contra Israel.

Desde cualquier punto de vista legal, los ataques constituyeron una agresión, y su ejecución, mediante ataques deliberados contra civiles y lugares protegidos, constituyeron crímenes de guerra.

day/ncl